Por un rato
Mirarte y saber que te quiero a mi lado, detallar cada línea de tu rostro, parar en tus ojos y anhelar ser yo la que se mezcle con tu alma, con un amor tal, que ya no haya vuelta atrás. Y siento tus manos en mi cintura, sobre mi rostro y solo puedo aceptar que estoy perdida entre ese tu cuerpo, esa tu alma, ese tu corazón, desde siempre. Pero entonces escucho tu voz, la música pura, la que me hace encontrarme en medio de la tempestad. Después de saber tanto con solo observarte, de amarte queriendo solo tu felicidad, sabiendo que a mi lado no la vas a encontrar, que la silla que quiero ocupar esta apartada, que ya tienes un amor sin vuelta atrás, del que no quieres ni puedes escapar, y que mientras te tengo todo es prestado, solo es un momento, porque la historia que quiero contigo ya la viviste y un día te irás, tras ella: tu amor real.