Inexistencia
Ya no habrán imagenes con frases estúpidas, ni ánimos insulsos de consejos únicos ceñidos en imágenes controversiales. No existirán más preguntas inquisitivas que escondan demostraciones de amor, ni tampoco la preocupación asfixiante por saber si estás mejor, si tienes un caos hoy. No tendrás que tolerar que insista en verte besarte, hacerte el amor, tomar un café ni mirar las estrellas o tener un bebé. Mi ausencia en bandeja de plata, completa, para ti, como hace tanto anhelabas, sin mis llamadas, sin mis planes para divertirte, sin mis poemas, sin mis canciones, sin mis maricadas. Mi ausencia tan ligera y refrescante, como yo nunca he sido. Cómela, bébela, sumérgete en ella y sonríe, porque mis bromas jamás lo lograron. Disfruta de la eternidad sin mi presencia, naufraga en el cuerpo que yo no tengo, en la voz, en los ojos, en la esencia, que no es mía. Húndete hasta el fondo y regocíjate en el desinterés de un corazón vacío. Ya yo no existo.