Desarmada
Mis pies, se hacen insuficientes para recorrer el camino que ansio. Mis manos, duermen eternamente, si mi corazón no responde a la poesía. El interminable gozo de entender mi propio interior, se ha esfumado entre los años de decepción. Las lágrimas se apoderan de mi alma, como un violento mar golpea la rocas. Quisiera decir que, deseo hacer algo por estar bien, pero, ya no existen más anhelos, mis sueños perecen en el crepúsculo del descubrimiento,de lo más atroz del mundo. ¿Qué más tengo que vivir o ver, para que el cielo se sienta satisfecho de mi empirismo? Aseguro que ya ha sido suficiente para dos vidas, por lo menos para mi alma; pero nada basta, ni el desespero nocturno, invocando al omnipotente su piedad, ni el llanto eterno que declamo, para no ahogarme y desmayar. Todo es oscuridad y entendí que no habrá más, me resbalo hasta el frío piso terrenal y lánguida me dejo llevar, hasta que al fin, la última luz, me pueda guiar.