Sueño de amor
Mi llaga sangrante, inmortal y supurante, me acompaña, me habla, me escupe. La pus, escurre dolorosamente de sus bordes , cada uno de los gusanos, se arrastran incesantes, se retuercen entre el líquido blanquecino y consumen todo a su alrededor. Los huevecillos que subyacen vívidos y vibrantes, dan a nuevas larvas la luz de la vida asquerosa y repugnante. En medio de la oscuridad subsistes y te escondo para que nadie te vea, pero el olor de la podredumbre me delata y todos a mi alrededor presienten esta amargura que me rodea. Maldito sueño que naciste como una bella flor, como un rayo en el alba después de una madrugada de penumbra, ahora eres mi cruz y mi desgracia, ¡cuánto te aborrezco y con desdén te veo! sólo has traído sobre mí la agonía.