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Mostrando entradas de enero, 2021

El laberinto de la corona (primera parte)

  La tarde estaba oscura, el cielo grisáceo se cernía sobre nuestras cabezas, socavando las intenciones más pacientes que pudiéramos tener. De repente se escuchó una terrible, gruesa y gutural voz decir -En los viejos cristales no se puede discernir el reflejo Entonces miré a mi alrededor extasiado, viendo como solo yo, me había percatado de tan terrorífico acontecimiento. Puse las manos sobre mi cabeza,  intentando estúpidamente protegerme,  miré a la gente que pasaba a mi lado, me miraba con desdén, supe que debía irme de inmediato. Caminé por las calles de ladrillos más degradados, buscando al viejo brujo del que me habían hablado meses atrás, vi a una joven mujer con pocas ropas, mientras fumaba un cigarrillo de colores exóticos, decidí preguntarle dónde encontrar al viejo, entonces al ver que mi deseo no era requerir sus servicios, hizo un gesto de fastidio, torció los ojos y dijo -¿para qué lo busca? -Necesito preguntarle si me estoy volviendo loco- respondí Ella so...

Cuando te vi

  Las palabras brotan como mis lágrimas, ojalá todo fuera tan claro como para entenderlo, existiera una forma de ver los corazones y saberlo. Un amor en el que yo sola deambulo, podría ser tan colorido si tomaras mi mano, podría ser tan fácil si vieras que no hay nada qué temer. Te amo, con todo lo que eres, cada cualidad y defecto, todo lo que te duele y lo que te hace feliz, no importa cuán oscuro y terrible sea lo que te atormenta, yo quiero estar ahí. Si tan solo... si tan solo me dejaras estar, si fuera tan sencillo entender cuando me dejas entrar y cuando no quieres que esté, si pudieras decidir ver la grandeza de querer acompañarte en lo tenebroso, porque todos quisieran acompañarte en la luz y yo elijo todo, solo por estar contigo, si eso no es amor, entonces no sé qué lo es.  Te vi sin mirarte, porque mi alma reconoció tu presencia, allí en las tinieblas de lo que nadie conoce, de lo que no podemos ver, sin mirarte, sin tocarte, solo estabas a mi lado y supe que te qu...

Aedificate

  Soy infeliz, pero no es por ti, nadie es lo suficientemente importante en la vida de otro como para otorgar felicidad, o no que yo sepa, mi querido y dulce mundo atascado en complacencias. Descubrí que una de las razones para ser infeliz en mi pleno caso es la pérdida de identidad y el retroceso en un proceso arduo al que me dedique por años. Me formé mi propia vida, mi propio mundo, mi propia perspectiva en la que yo era el centro de todo y descubrí, que muy por el contrario de lo que todos decían, el egoísmo era necesario para hacer el bien a otros y a uno mismo, ya que este nos define un camino lejos de apegos y dependencias en las que lastimamos a otros y a nuestra propia alma. Me quedé en un hueco húmedo, áspero, recalcitrante, lleno de intenciones terribles, por un pasado contenido en un cuento que ni siquiera existió, eso dañó mi alma, sepultó mi ser, acabó mi confianza y todo lo que un día creí sobre tantas cosas, todo lo que construí se vio derribado por las creencias aj...

Morir

  Sigo aquí, esperando a que algo pase, y solo pasa el tiempo en un absurdo e infinito vacío, que me hace bostezar el alma y querer ir a dormir ya, sin entender porque lucho por no querer morir ahora, como si algo me atara a este lugar. Tal vez es mi obsesión con jamás rendirme, por algún día mirar hacía el pasado y decir “lo logré”. De verdad espero estar apostando bien.  A veces creo que solo basta un pensamiento, un cambio, uno o dos días de completa soledad para poder volver a entender el mundo, pero jamás encuentro cómo y se va todo sentido, se va el sentido del viento y también se va el del mar. Cómo hago con la risa que agoniza en medio de este su cantar, y aunque busco ser una estrella, no soy más que una luz muy secular, y entiendo que no importa ningún carisma, si los ojos del artista que te miran, no te quieren observar.