Ilusiones maquilladas
En un ruego infinito de mi alma, las lágrimas ya no parecen ser suficientes para calmar el dolor que se aloja en mí, hizo ya su habitación, acomodado con ansias de eternidad en mi pecho. Las luces de la vida se apagan estrepitosamente, sin que siquiera podamos presentirlo, los sueños fallidos se vuelven pesadillas, dormir ya no alivia nada, cuando solo despiertas anhelando que tu vida sea solo un mal sueño y tan solo es la realidad que te golpea sin ninguna piedad.
Cómo ser compasivo cuando la vida es inmisericorde, el mundo frío te enseña a vivir en la más absoluta antipatía, sin embargo persiste en mí el calor, la bondad, el amor, persiste en mí las ganas de vivir, de soñar, de reir y ver al final de mi vida con una sonrisa en mi rostro, como pude ser yo aunque el mundo se interpuso, aunque dolió cada día y las decepciones nunca tuvieron fin, podré saber en ese momento que valió la pena ser quien soy en un mundo tan hostil, no por lo que los demás hayan hecho conmigo, sino porque fui realmente libre sin importar las veces que lastimaron mis alas, ni mis llagas sangrantes fueron suficiente para acabar conmigo. Es una visión tan utópica, porque a veces ya no quiero seguir, con el corazón arrastrándose le ruego a Dios, a la vida o a lo que sea que haya que nos gobierne, que ya pare el sufrimiento, que no merezco vivir así, porque ni siquiera es vida, cuando por fin creo ser escuchada solo es una cruel ilusión que se me desmorona en las manos convirtiéndose en lava.
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