Cohete del ensueño
Cada día que pasa
la penumbra se apodera de las palabras
que habitan en mi alma,
con el ocaso
se oculta mi ilusión
y renace la zozobra,
su dulce aliento me desvela en las noches,
los recuerdos de mi piel
me mantienen en constante angustia,
los sueños se terminan poco a poco,
porque mi alma inocente
se ha entregado a los anhelos más inabordables,
más imposibles,
soñar con aquel amor de cuentos
en el que no hay un final,
donde la eternidad engrandece la ternura
y el tiempo no corrompe el sentir.
Pobre y absurda alma,
se sumergió en el sueño
de un sin fin de paginas
en donde no hay más vida
que la de la imaginación,
perdida para siempre estás
en lo profundo del abismo,
tarareando melodías de pasión,
danzando sola en los rincones,
imaginando que los ojos de tu amado
están posados en ti por siempre.
La música: tu fiel amiga,
las letras: tu posibilidad de soñar,
los recuerdos: tu vivencia,
la realidad: tu verdugo,
aquel que te invita
a ver y pertenecer,
en contra de tu voluntad
a la vida que tienes que vivir.
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