Adiós amor

Tantos versos, para tus oídos sordos

tanto desnudarme hasta el alma, y tus ojos ciegos

¿por qué has decidido estancarte?

Ojalá yo hubiera podido lograr que te entregaras,

pero eso, solo tú podías lograrlo

y nunca quisiste, nunca vas a querer.


No sé qué hago aquí, apuñalando mi alma

por alguien que no le importa verme morir.

No sé qué hago llorando, porque dejaste de existir,

no es un luto que me corresponda, y aun así..


¿Vale la pena abandonar tu alma, vivir sin vivir

por quién no le interesa, ya nada de ti?

¿Quién soy yo, para señalarte? si estoy sufriendo por ti

!por ti¡ que nunca has estado aquí.


Y ya no quiero más ira, más dolor,

al final amar no es una obligación

aunque pongan ante nosotros, el más grande galardón.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Necia Cenicienta

Ciudadanía inmortal

Alquimia visceral