Mi montaña
Como subir la montaña, es recorrer tu camino:
arduo y empinado sendero,
que se emprende con la firme necesidad
de saber cómo y dónde se ponen los pies,
porque la tierra y el agua,
la firmeza y lo cambiante,
forman un resbaladizo barro,
que me puede hacer caer.
Pero disfruto tu aire
impregnado de vida,
que me hace querer
respirarte,
para siempre.
En tu espesa vegetación,
encuentro flores de dulce aroma,
con bellos colores,
que combinan con la alborada que compones.
Los árboles frondosos, con recuerdos dolorosos,
cuyas raíces ayudan a tus bases sostener.
Las ramas con espinas
que protegen el delicado fruto de tu querer.
!auch, me duele¡ me he pinchado otra vez… pero
suena la quebrada de tus melodías,
la acompañan las aves,
que son versos que brotan
de tu mágico ser,
así olvido un poco la pinchada de ayer.
Descubro en tus aguas
la esperanza
de poder sumergirme y de tu amor beber.
Inestable es mi andar,
porque tus rocas muy altas están.
Me detengo, respiro, te admiro y sonrió,
es hora de continuar.
Y así, tan hermosamente difícil
es intentar llegar a tu cima,
lo disfruto y me llena,
me apasiona y lastima,
la veo lejana, escondida entre neblina
yo sé que no llegaré
pero recorrerte
es un privilegio que no pienso perder
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