Verdadero amor

¡Oh mi dulce y buen amor!

deseo con mi alma, 

sucumbir ante tu luz.

Sumergirme 

en los vastos ríos 

de tu ternura.

Tú, que con tu sola presencia,

resignificas la vida.

Tú, que solo inspiras

a ser mejor cada día.

¿Quién, sino tú, 

merece los versos,

las canciones,

las noches

y las horas vespertinas?

Amado mío, llévame a tu camino,

haz que olvide todo lo que he vivido,

escuchar tu corazón,

que tú escuches el mío,

y así pasen los minutos,

que siempre seas mi destino.



 

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