Era



Inmortalizados, en una imagen congelada, del momento más hermoso de los dos,
así te veo, ahí, cristalizado, unido de labios a mí:
tan perfectamente juntos, inquebrantables.
Cuánta felicidad, afinidad, compenetración.
Sin palabras. Las miradas derrochaban poesía y música.
Qué más podría pedirle uno a la vida.
Pero ahora, fuera de la imagen
me dices en silencio "no te amo".
Y yo, anhelando tus otras historias, 
cuando la nuestra era perfecta.
Era.

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