Silencio

 Silencio. No abras tu boca. No generes ondas de sonido con tu alma rota.


Silencio. No gimas, no llores; no sea que, con un suspiro, maltrates o dañes.


Silencio. No pienses, no indagues, no existas, no sientas; por favor, no hables.


Sí, muere. Silenciada, no molestes; nadie quiere ver la agonía de una tonada.


¿Qué ocurre? Ya no hablas; grita y canta tus sonrisas, y danza una balada.


Solo hermosa, solo dulce, solo perfecta: ve y existe.


No hay espacio ni tiempo para una deformada. Ponte la máscara y no incomodes con tu amorfa forma desgastada.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Necia Cenicienta

Ciudadanía inmortal

Alquimia visceral